Capítulo LXX Automoribundia pp. 585-599
Pero cuando el Teatro le ha llagado a uno en esa forma expeditiva y urgente, como si un telegrama plástico nos hubiese llevado del brazo al proscenio, no debe uno retroceder pase lo que pase, muera quien muera, pues es una ráfaga de nuestro destino la que salda a los que fueron personajes de nuestro alrededor.
Capítulo LXX Automoribundia pp. 585-599
Automoribundia, Gómez de la Serna