Mujeres que corren con los lobos (1998)
Aunque adquiramos todos los conocimientos del universo, todo se reduce a una cosa: práctica. Se reduce a regresar a casa y llevar a efecto paso a paso lo que hemos aprendido. Tan a menudo como sea necesario, durante todo el tiempo que se pueda o siempre, según los casos.
Mujeres que corren con los lobos (1998)
la cólera femenina. Es necesario liberar esta furia.
Mujeres que corren con los lobos (1998)
Sin embargo, alimentando la cólera —es decir, la perjudicial precipitación del trauma— en lugar de intentar resolverla, buscar su causa y averiguar qué podemos hacer al respecto, nos encerramos para el resto de nuestra vida en una habitación llena a rebosar de cólera
Mujeres que corren con los lobos (1998)
La indignación o irritación que naturalmente sentimos a propósito de los distintos aspectos de la vida y de la cultura se exacerba cuando se producen repetidos incidentes de falta de respeto, malos tratos, abandono o acusada ambigüedad [1] en la infancia.
Mujeres que corren con los lobos (1998)
En la psique el oso se puede interpretar como la capacidad de regular la propia vida, especialmente la vida emocional. El poder del oso reside en su capacidad de moverse en ciclos, de estar plenamente alerta o de descansar en un sueño de hibernación que renueva la energía con vistas al ciclo siguiente. La imagen del oso nos enseña que es posible... See more
Mujeres que corren con los lobos (1998)
Después entonó el « Arigato zaishö », que es una manera de saludar a la montaña y decirle «Gracias por dejarme subir sobre tu cuerpo».
Mujeres que corren con los lobos (1998)
a cólera corroe nuestra certeza de que algo bueno puede ocurrir. Algo le ha ocurrido a la esperanza. Detrás de la pérdida de esperanza se encuentra la cólera; detrás de la cólera, el dolor, detrás del dolor, habitualmente la tortura de la clase que sea, a veces reciente pero más a menudo muy antigua.
Mujeres que corren con los lobos (1998)
Bajo la tutela de la Mujer Salvaje recuperamos lo antiguo, lo intuitivo y lo apasionado. Cuando nuestras vidas son un reflejo de la suya, nuestra conducta es coherente.
Mujeres que corren con los lobos (1998)
Era una manera de dar las gracias a los árboles por haber levantado su cabello para que ella pudiera pasar por debajo.