La paradoja del control
Más control, menos control.
Todos hemos visto esto como hijos, parejas o padres. Los más controladores suelen acabar teniendo menos control.
Los humanos estamos programados para la independencia. Cuanto más fuerte te aferras, más se te escapa.
Encarna lo que quieres ver en los demás. Influye y empodera, no controles.